












"Es importante que los vecinos sepan que se trata de una obra trascendente para las dos ciudades, es una gigantesca planta reguladora de gas que nos va a permitir tener previsibilidad para con el gas natural por los próximos 10 años", dijo Rioseco.
Y agregó: "Dada la envergadura, estamos hablando de 3 mil metros cuadrados, necesitamos hacerla en dos etapas. Tendrá un costo de de alrededor de 2 mil millones de pesos y lo vamos a pagar entre ambos municipios con recursos del ENIM que ya teníamos previstos".
Los jefes comunales coincidieron en destacar el trabajo mancomunado, bajo la "hermandad" de ambas comunidades y sin banderías partidarias. También resaltaron la mirada conjunta hacia el sector sur de los ejidos municipales para planificar importantes obras a futuro.
La mejora en la infraestructura de gas no solo beneficiará a nivel residencial y mejorará la calidad de vida de quienes dejarán de usar garrafas, sino que también impulsará el crecimiento económico, generando oportunidades para que nuevas empresas puedan instalarse en la zona.











