La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, promovió el logotipo de la Coca-Cola durante 37 largos segundos en una de sus populares y muy vistas conferencias matutinas el pasado marzo, en un acto escenificado para apoyar las actividades que la compañía refresquera realizaba en vísperas del Mundial de futbol, que terminó este domingo con España como campeón.
Frente a las cámaras, Sheinbaum presumió los boletos que iba a regalar la empresa y luego levantó con una amplia sonrisa el trofeo de la Copa del Mundo. A su lado, el presidente de Coca-Cola México, Louis Balat, agradeció la ayuda del gobierno para realizar una gira con el trofeo por diversas ciudades del país.
En los años recientes, Coca-Cola no solo fue el patrocinador oficial del Mundial, también fue la compañía que, a través de las embotelladoras locales que fabrican sus productos en México, promovió la mayor cantidad de demandas judiciales en contra de las regulaciones gubernamentales a los refrescos y la comida chatarra en el país.
Durante los últimos tres lustros, el sector de los refrescos y los alimentos ultraprocesados interpuso a escala mundial al menos 239 demandas judiciales en seis de sus principales mercados (Estados Unidos, Reino Unido, India, Brasil, México y Colombia) para revocar o modificar leyes y normas. El 80 por ciento de todos esos litigios que se entablaron entre 2010 y 2025 sucedieron en México, de acuerdo con una investigación de Quinto Elemento Lab en colaboración con Lighthouse Reports y una alianza de medios internacionales.
De todas las demandas promovidas en esos seis países, 188 casos fueron entablados directamente por grandes empresas privadas, y más de un tercio fueron presentados por nueve grupos corporativos y sus filiales o socios: Coca-Cola a la cabeza con 24 casos, seguida de PepsiCo con 17.
Directivos de Coca-Cola, invitados a la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum.Cortesía / Presidencia de México