Argentina responde: Más de 80.700 argentinos exigen repetir la final del Mundial

2026-07-23 08:10:30 - ARGENTINA

La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026, disputada el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, ha dejado una estela de protestas que continúan varios días después del pitido final.

La aficionada Gisela Sánchez inició en Change.org una campaña que pide a la FIFA repetir el partido, decidido por un gol de Ferran Torres en la prórroga. La iniciativa acumula en el momento de la redacción del artículo ya más de 80.739 firmas.

El texto de la petición apunta directamente al árbitro esloveno Slavko Vinčić, al que acusa de una actuación "polémica y corrupta", y pide al organismo que revise las decisiones tomadas durante el encuentro.

Sin embargo, la promotora no aporta pruebas verificadas que respalden esas acusaciones, más allá de vídeos que circulan en redes sociales y que, según ella, mostrarían jugadas favorables a España.

Petición Change.org para repetir la final de Mundial - change.org

El reglamento de la FIFA es claro al respecto: un partido solo puede repetirse cuando existe una infracción grave y deliberada de las normas de competición, como una alineación indebida, o por decisión de los órganos competentes antes de que el resultado quede homologado.

Ante todo, cabe recordar que una campaña de firmas, por reivindicativa que sea, carece de cualquier efecto jurídico o deportivo sobre el título ya conseguido por la selección española.

Este tipo de reclamos se repite tras cada gran final. En 2022, tras la conquista de Argentina en Qatar, más de 200.000 franceses firmaron una petición similar para pedir la repetición de aquella final, disconformes con el arbitraje del polaco Szymon Marciniak. La respuesta desde Argentina fue, en su momento, pedirles que "dejaran de llorar".

Antecedentes hay pocos y casi siempre remotos: en 2006, un partido de las eliminatorias entre Uzbekistán y Baréin sí tuvo que repetirse, pero por un error reglamentario del colegiado, no por una simple discrepancia con sus decisiones sobre el terreno de juego. Los tribunales deportivos han sido consistentes en no admitir la repetición de encuentros por criterios de apreciación arbitral, por muy controvertidos que resulten.

Mientras la petición sigue sumando firmas, la calle argentina ha optado por otra forma de reacción. El mismo domingo de la derrota, decenas de miles de aficionados salieron a las calles de distintas ciudades del país para reconocer el camino recorrido por la selección hasta la final, pese a quedarse a un paso del cuarto título mundial.

Al margen de la petición, la FIFA ha abierto una investigación disciplinaria, aunque no por el arbitraje sino por lo ocurrido tras el pitido final. El organismo ha nombrado a un fiscal de Disciplina y Ética para esclarecer varios incidentes entre jugadores de ambas selecciones una vez terminado el partido.

El centrocampista argentino Leandro Paredes es el principal señalado, con una petición de hasta 23 millones de firmas: las imágenes lo muestran agarrando por el cuello a Eric García y empujando a Gavi durante los festejos españoles, una acción por la que fue expulsado ya sin tiempo de partido por delante.

También se revisa el comportamiento de Nahuel Molina, al que se atribuye un golpe a Rodri, y la posible implicación de Roberto Ayala, ayudante técnico de Lionel Scaloni, en un empujón a Dani Olmo.

La investigación se extiende además a la ceremonia de entrega de trofeos, en la que varios futbolistas argentinos dieron la espalda mientras España levantaba la copa, y retoma un asunto pendiente desde semifinales: la pancarta reivindicando la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, exhibida tras eliminar a Inglaterra, por la que la AFA ya fue multada.

El seleccionador Lionel Scaloni quiso rebajar la tensión en la rueda de prensa posterior al partido: "Somos elegantes en la victoria, y debemos serlo también en la derrota". La FIFA, no obstante, ha decidido seguir adelante con el expediente y dará detalles cuando el informe esté completo.