NUEVA YORK (AP) — Pedir un mejor cuadro de semifinales para el Mundial de fútbol más grande de la historia sería pecar de exigente y buscar lo imposible: Argentina contra Inglaterra, más Francia frente a España.
Todas han sido campeonas del mundo. Argentina ocupa actualmente el trono y Lionel Messi luce colosal a sus 39 años.
Se aglutinan los cuatro primeros del ranking de selecciones de la FIFA, así como cinco de los seis máximos anotadores después de seis partidos: Messi, Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Harry Kane y Ousmane Dembélé, éste último el más reciente ganador del Balón de oro.
El primer acto de las semifinales se escenificará el martes en la zona de Dallas con el duelo entre España, la reinante campeona europea, y Francia, dueña de la delantera más letal del último mes en Norteamérica. Al día siguiente, argentinos e ingleses se medirán en Atlanta.
"Iremos a competir una vez más como lo hacemos siempre, contra una potencia, una gran selección", se entusiasmó Messi tras la victoria 3-1 ante Suiza la noche del sábado en Kansas City.
Será una semifinal con un significado especial para el capitán argentino, la tercera que juegue en seis mundiales y el primer cruce contra Inglaterra, ya sea en partidos oficiales o en amistosos.
"Jugué contra todos menos contra Inglaterra", acotó Messi, quien suma ocho goles para liderar la tabla de anotadores con Mbappé. "Y es especial porque es una selección grande, es una potencia y siempre es lindo jugar contra selecciones así".
Habría que remontarse al torneo de Italia 1990 cuando los últimos cuatro en carrera presumían de estrellas en sus camisetas. Entonces, la Argentina de Diego Maradona buscaba revalidar su corona. También estaban los ingleses, pero no se cruzaron con la Albiceleste.
Esa Argentina acabó sucumbiendo ante Alemania Occidental en la final, repitiendo el duelo por el título librado en México cuatro años antes.
Podría darse una secuela de la final de Qatar 2022 en el caso que tanto Francia como Argentina avancen.
Argentina se las verá contra Inglaterra, un duelo que retomará una rivalidad que trasciende el campo de juego, a la sombra de las tensiones relacionadas con la Guerra de las Malvinas en 1982.
"Es un partido de fútbol, ¿eh?", cortó en seco el seleccionador argentino Lionel Scaloni cuando la preguntaron el tema de las Malvinas. "El mensaje es que es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa. Vamos a jugar un partido de fútbol contra una gran selección, que tiene un gran entrenador (Thomas Tuchel), al que aprecio y admiro mucho. Es un partido de fútbol. Punto. No hay más que eso".
Estrictamente en el fútbol, los episodios que ambas selecciones han escrito son memorables.
El capitán argentino Antonio Rattín, quien falleció el sábado a los 89 años, fue expulsado durante un accidentado duelo de cuartos de final contra Inglaterra en 1966. Alf Ramsey, el técnico de los ingleses, tildó de "animales" a los argentinos y le pidió a sus propios jugadores no intercambiar camisetas con los albicelestes tras la victoria 1-0 en el Estadio Wembley.
Veinte años más tarde, en los cuartos de final de México 1986, Maradona fue el verdugo de los ingleses, primero con el célebre gol de la "Mano de Dios", seguido por el "Gol del Siglo", con los que Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra rumbo a la conquista del segundo de los tres títulos de la selección argentina.
Después, en Francia 1998, el astro inglés David Beckham fue expulsado por patear al mediocampista argentino Diego Simeone, a quien la prensa inglesa le reprochó exagerar su reacción ante lo que aparentó ser un leve contacto. Argentina ganó ese partido en una tanda de penales.
Beckham se desquitó cuatro años después en Corea-Japón. Lo hizo con un gol de penal para la victoria 1-0 que contribuyó a la eliminación de Argentina en la fase de grupos.
Los problemas físicos, sobre todo en los laterales, han zarandeado los planes del alemán Tuchel, pero las extraordinarias prestaciones de Bellingham y Kane, cada uno con seis goles, tienen a Inglaterra ilusionada con alzar la copa por primera vez desde 1966.
A los trompicones, agarrada a la épica, y desde luego al genio de Messi, Argentina ha superado cada obstáculo con mucho sufrimiento.
"Es evidente que hay que mejorar. Mi meta es progresar en lo que hoy no se pudo hacer", reconoció Scaloni tras un partido contra Suiza en el que Argentina se benefició cuando los europeos se quedaron con 10 hombres desde los 72 minutos por la expulsión de Breel Embolo con doble amarilla.
"En Qatar también sufrimos. Igual jugando mejor que hoy, pero también sufrimos", dijo Scaloni. "La cosa pintaba fea, pero tras la expulsión la cosa cambió. Hoy sufrimos, no estuvimos como queríamos. Nos costó juntar pases y ganar duelos".
Dos años después de medirse en la Eurocopa, Francia y España se citan otra vez en las semifinales de un gran torneo.
La Roja ganó 2-1 y Lamine Yamal, quien entonces tenía 16 años, aportó un gol. España se consagró tras vencer a Inglaterra en la final.
El desempeño de Mbappé se vio mermado en aquel torneo debido a una fractura de nariz. Michael Olise y Désiré Doué, los acompañantes de Mbappé y Dembélé, en el coral ataque francés aún no había irrumpido en escena.
Ahora mismo, Francia es vista como la selección que más miedo mete en este Mundial.
España llegó al certamen lidiando con las lesiones de Yamal y del también extremo Nico Williams. Los goles postreros del suplente Mikel Merino terciaron para doblegar por la mínima a Portugal y Bélgica en las dos últimas rondas.
"Si a alguien deben temer, es a nosotros. Somos dos equipazos", sacó pecho Lamine.
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