Aunque se han registrado 101 casos y 10 muertes confirmados, desde la OMS han advertido de que la magnitud real es mucho mayor y elevan la cifra de posibles casos a 900 y de la de muertes “sospechosas” de ébola a 220. El brote está causado por la variante Bundibugyo, para la que no hay una vacuna aprobada todavía.