












En este marco se buscar volver a poner relevancia en el calentamiento global y sus consecuencias sobre el sistema climático mundial. Así lo confirman el aumento del promedio de la temperatura del aire y los océanos, el derretimiento de glaciares y masas polares y el aumento del nivel del mar.
Existe evidencia de que en los últimos 50 años en la mayoría de las áreas terrestres ha habido menor cantidad de días fríos, al tiempo que han aumentado los días cálidos, las frecuencia e intensidad de tormentas, los períodos de sequía y las olas de calor.
El cambio climático constituye una amenaza apremiante para todas las sociedades del mundo y evitar que sus efectos resulten irreversibles es uno de los grandes desafíos del milenio tanto para nuestra generación como para las generaciones futuras.
El desafío se centra en desarrollar políticas de estado con el compromiso y eficacia necesarios para evitar o minimizar los impactos negativos que afectan la calidad de vida de los ciudadanos. Y el compromiso de dichos ciudadanos en exigir a sus dirigentes la ejecución de una agenda ambiental con políticas sustentables, así como limitar el consumo y orientarlo a una disminución de la huella de carbono y agua.
"Mientras los humanos discutimos, la naturaleza actúa." Voltaire.











