Neuquén cerró una Feria del Libro multitudinaria: más de 270 mil visitantes y 60 mil ejemplares vendidos

La XIII edición de la Feria Internacional del Libro “Marcelo Martín Berbel” terminó antes de lo previsto por el alerta meteorológico, pero volvió a mostrar números de gran escala. Más de 270.000 personas recorrieron el predio, se vendieron más de 60.000 libros y alrededor de 10.000 estudiantes participaron de las actividades educativas.
Hace 11 horas NEUQUÉN

Neuquén volvió a convertir los libros en uno de los acontecimientos masivos de su calendario cultural. La XIII Feria Internacional del Libro “Marcelo Martín Berbel” cerró este sábado con más de 270.000 visitantes, después de nueve jornadas de actividad en el predio del Museo Nacional de Bellas Artes y el Parque Central.

La programación original se extendía hasta este domingo 20 de septiembre, pero la Municipalidad decidió adelantar el cierre ante las condiciones meteorológicas previstas para la región. Como compensación, las carpas permanecieron abiertas hasta la medianoche del sábado.

Los números finales muestran una dimensión que excedió la asistencia de público. El sitio oficial de la Feria contabiliza más de 60.000 libros vendidos y más de 10.000 estudiantes participantes, mientras que el balance municipal informó un promedio aproximado de 6.000 ejemplares comercializados por jornada.

La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, destacó el movimiento permanente que tuvo el predio durante toda la semana.

“Fue una feria muy exitosa que movilizó a 270.000 personas durante todos los días y estuvo siempre completa”, señaló.

La presencia de estudiantes constituyó uno de los componentes centrales. Cerca de 10.000 chicos y chicas participaron de recorridos educativos guiados y, según el balance municipal, alrededor de 800 docentes se inscribieron en los trayectos formativos desarrollados durante el encuentro.

La organización también informó la participación de representantes de 20 provincias, más de 100 stands y alrededor de 200 escritores inscriptos para presentar sus obras, entre autores locales, regionales y nacionales.

La dimensión de la programación ya se anticipaba desde la apertura: Provincia había informado inicialmente la participación de 250 escritores de Argentina y Chile, 95 stands con unas 150 librerías y editoriales y alrededor de 140 presentaciones y conversatorios.

El movimiento no quedó limitado a las carpas de libros. Los tres auditorios, el sector gastronómico, los food trucks y los emprendimientos vinculados con Neuquén Emprende ampliaron la circulación en todo el predio y transformaron la Feria en un evento cultural pero también comercial y turístico.

De 75 mil personas en tres días a más de 270 mil al cierre

La evolución de la convocatoria fue sostenida. Después del primer fin de semana, la Municipalidad había contabilizado unas 75.000 personas en apenas tres jornadas, con ventas cercanas a 6.000 libros diarios.

Al cierre, esa cifra superó los 270.000 asistentes.

La comparación histórica también permite dimensionar el fenómeno. En la edición 2025 se habían informado aproximadamente 270.000 visitantes y 60.000 libros vendidos durante diez jornadas. La XIII edición alcanzó o superó esos registros aun cuando debió finalizar un día antes debido al pronóstico meteorológico.

Por eso, más que un dato aislado de concurrencia, la Feria muestra que Neuquén logró sostener durante dos años consecutivos una convocatoria cultural superior al cuarto de millón de personas.

Pasqualini calificó esta edición como la más importante por su crecimiento y vinculó esa evolución con la proyección que viene alcanzando la capital neuquina.

La definición de la Feria como “la más importante de la Patagonia” corresponde a la valoración institucional del municipio. Los números, sin embargo, sí muestran objetivamente una convocatoria de gran escala regional.

Más de 270.000 personas, 60.000 libros vendidos, miles de estudiantes y nueve jornadas con auditorios, escritores y editoriales en movimiento dejan una conclusión concreta: la Feria del Libro dejó de ser solamente una actividad cultural dentro de la agenda de Neuquén y se convirtió en uno de los grandes eventos de convocatoria de la ciudad.