Fracking en México: investigadores reconstruyen mapa de zonas con potencial petrolero

2026-07-01 11:03:31 - MUNDO

Ante la falta de información pública sobre la ubicación de hidrocarburos no convencionales en México, investigadores de CartoCrítica reconstruyeron el mapa de las zonas con potencial para desarrollar fracking. El trabajo identifica 7.77 millones de hectáreas de interés petrolero en siete estados donde viven alrededor de 6 millones de personas —entre ellas 877 mil hablantes de lengua indígena— que podrían verse afectadas por un eventual impulso a esta técnica de extracción.

Los mapas forman parte del informe Fracking sin coordenadas públicas, presentado durante un webinar del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La investigación identifica áreas potenciales, prospectivas y prioritarias, para el desarrollo de fracking, además de ubicar pozos exploratorios asociados con esta técnica.

La organización sostiene que el gobierno federal y Petróleos Mexicanos (Pemex) dejaron de publicar información detallada sobre áreas, bloques y pozos relacionados con hidrocarburos no convencionales, por lo que recurrieron a documentos oficiales, atlas geológicos, contratos, asignaciones y registros técnicos para reconstruir la cartografía y ponerla a disposición de las comunidades.

La cartografía también permitió identificar que estas áreas se concentran en tres provincias petroleras para extraer gas y petróleo no convencional: Sabinas-Burro Picachos, Burgos y Tampico-Misantla.

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Los sitios señalados se distribuyen en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Puebla, donde 6 millones de personas están en riesgo por el posible impulso al fracking.

Del total de habitantes en estas zonas, de acuerdo con CartoCrítica, 877 mil son hablantes de lengua indígena, 1.5 millones son mujeres en edad reproductiva y 591 mil son niñas y niños en primera infancia. 

La primera de las tres grandes regiones identificadas por CartoCrítica se ubica en la provincia de Sabinas-Burro Picachos, donde el interés por los combustibles fósiles no convencionales se extiende sobre una franja amplia del norte del país, con presencia en zonas de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

La segunda es conocida como Burgos. En ella se concentra una parte importante del interés por hidrocarburos no convencionales, especialmente gas seco y gas húmedo. El mapa muestra que las áreas potenciales, prospectivas y prioritarias se ubican en Nuevo León y Tamaulipas, con pozos exploratorios asociados al fracking y corredores que se aproximan a zonas habitadas, rurales y de propiedad social.

La tercera provincia petrolera se encuentra en Tampico-Misantla, donde el interés se concentra en los combustibles fósiles no convencionales asociados al aceite y gas húmedo. Las áreas potenciales, prospectivas y prioritarias se extienden desde el sur de Tamaulipas y la Huasteca potosina e hidalguense, hasta el norte y centro de Veracruz, y la Sierra Norte de Puebla.

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El informe alerta que cada una de las regiones identificadas tiene ciertas problemáticas: sobreexplotación de agua en Sabina; 2 mil 651 localidades dispersas en Burgos; territorio indígena y ejidal en Tampico-Misantla, así como 2 mil 405 ejidos y bienes comunales dentro del área de impacto de propiedad social, no baldíos.

Para reconstruir estos mapas los expertos de CartoCrítica revisaron la información publicada por Pemex, la ya desaparecida Comisión Nacional de Hidrocarburos, la Secretaría de Energía, y fuentes oficiales entre las que se encuentran atlas geológicos, planes, informes, presentaciones, foros técnicos, asignaciones, contratos, pozos exploratorios y referencias a áreas con recursos prospectivos no convencionales.

El informe Fracking sin coordenadas públicas nació de la falta de información oficial actualizada que sea pública. En 2018 el gobierno federal presentó la última información pública con un nivel significativo de desagregación sobre áreas, bloques, campos y recursos no convencionales.

En ese mismo año, Enrique Peña Nieto dejó la presidencia de México y el 1 de diciembre comenzó la administración de Andrés Manuel López Obrador. Desde entonces, asegura CartoCrítica, buena parte de la información geográfica disponible quedó reducida a referencias amplias por provincia petrolera o desapareció de las fuentes públicas.

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En 2024 la entonces Comisión Nacional de Hidrocarburos —cuyas funciones asumieron la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Energía— respondió a una solicitud de información que la ubicación de hidrocarburos no convencionales es información reservada.

Actualmente un Comité Técnico Científico analiza la viabilidad del uso del fracking en México. El órgano fue conformado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien promueve el uso de la fracturación hidraúlica sustentable pese a que la comunidad científica internacional advirtió en una carta los riesgos ambientales y sociales.

Manuel Llano Vázquez Prada, uno de los tres autores del informe e integrante de CartoCritica, señaló que la falta de información tiene un efecto concreto para las poblaciones potencialmente afectadas. “Las comunidades están frente a una amenaza sin coordenadas”, alertó.

José Rafael Flores Hernández, ingeniero petrolero por la UNAM y uno de los autores de Fracking sin coordenadas públicas, advierte que la perforación intensiva de pozos genera una dependencia estructural. “Si no se perfora de forma masiva y constante la producción cae”, advirtió el experto durante la presentación.

“Se tienen que estar perforando de cientos a miles de pozos de forma mensual para aumentar la producción o, incluso, solo para mantenerla porque son pozos que declinan muy rápido y si los dejamos solos o los abandonamos sin perforar pozos nuevos, la producción cae”, añadió.

Por ello, agregó que, una vez iniciada la perforación no hay vuelta atrás porque la producción colapsa en pocos años y la más mínima interrupción genera caídas abruptas. En ese contexto, el experto también mencionó que “sostener o aumentar la producción obliga a perforar sin parar. Eso genera dependencia capital y tecnológica”.

El 12 de febrero de 2025, el exdirector de Pemex, Víctor Rodriguez Padilla, presentó el Plan de Trabajo de Pemex 2025-2030, el cual propone incrementar las reservas para asegurar 10 años de consumo.

El plan prevé la perforación de 269 pozos exploratorios distribuidos en seis proyectos clave; además, estudios sísmicos en una extensión de 38 mil kilómetros cuadrados y destinar 220 mil millones de pesos a la inversión en actividades de exploración para localizar 2 mil millones de barriles de petróleo en el subsuelo.

Según Flores Hernández, en el caso de México el fracking genera dependencia de inversión continua, de capital, lo que se traduce en una subordinación a la inversión privada y extranjera dado que el país no cuenta con recursos propios.

El experto de CartoCrítica advierte que esta dinámica reduce los incentivos del Estado para proteger el medio ambiente: “si de pronto detenemos el fracking que está causando daños al ambiente y a la sociedad, quizás los incentivos para regular disminuyan”.

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Por ello, añade que “cualquier interrupción o interferencia con el sistema puede generar una caída en la producción de gas y petróleo, que derivará en consecuencias catastróficas”.

Los autores del informe son los investigadores Manuel Llano Vázquez Prada, José Rafael Flores Hernández y Carla Flores Lot, bióloga egresada de la Facultad de Ciencias de la UNAM, con estudios en sistemas de información geográfica, indicadores ambientales, impacto ambiental y fragmentación del paisaje.