A los pocos minutos del final del épico triunfo 2-1 de la Argentina ante Inglaterra en Atlanta, por las semifinales del Mundial, un puñado de futbolistas de la selección nacional, sobre todo el mediocampista Giovani Lo Celso, colocaron sobre el césped una bandera blanca con letras negras que decía, contundente: "Las Malvinas son argentinas".