La clasificación agónica de la selección argentina a los cuartos de final del Mundial dejó una imagen que reflejó el dramatismo del encuentro: apenas Enzo Fernández convirtió el 3-2 en el tiempo agregado, Lionel Scaloni se llevó las manos a la cara, incrédulo por el desenlace del partido. A su alrededor, el resto del cuerpo técnico y los suplentes estallaron en un abrazo para celebrar el gol.
El tanto llegó tras una recuperación en campo rival. Lautaro Martínez desbordó por la derecha y envió un centro preciso para Enzo Fernández, que apareció por el medio y conectó un cabezazo que venció a Mostafa Shobeir. El gol desató el festejo argentino y selló la clasificación del vigente campeón del mundo a los cuartos de final.
Tras finalizar el encuentro, Scaloni habló con la prensa y no pudo contener las lágrimas. “No puedo dar la mirada, estoy muy emocionado, que grupo de jugadores. Ya está. Me tengo que ir”, dijo.
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