












La turbiedad del agua, obliga a los sistemas de bombeo y filtros rápidos, a realizar más procesos de filtrado que ralentizan la producción y consecuentemente disminuye la reserva de agua en los tanques desde donde se distribuye el fluido a distintos barrios.
Por tal motivo, se solicita a los vecinos hacer un uso racional del agua hasta que se normalice la situación, que depende exclusivamente de factores climáticos.











