












Durante su discurso, Rioseco expresó: “En las décadas de los ‘80 y ‘90, los recortes al presupuesto nacional para la educación pública nos acostumbraron a luchar por nuestros derechos, por la inclusión y la igualdad de oportunidades para los jóvenes. En nuestra comarca petrolera pasó lo mismo, ya que intentaron quitarnos la universidad pública. Tuvimos que movilizarnos y enfrentarnos a los gobiernos nacionales para defenderla. Hoy, más que nunca, debemos apostar y defender la educación y la universidad pública”.
Por su parte, el decano Liscovsky señaló: “Desde marzo, nuestra universidad viene funcionando con el presupuesto del año anterior porque no se actualizaron las partidas. Esto afecta directamente el funcionamiento de la institución, los salarios del personal docente y no docente, y la calidad educativa. Este año, las universidades públicas del país prácticamente quedaron en pausa, haciendo lo mínimo para subsistir. Por eso es vital que la Ley que se discute en el Congreso sea aprobada y no vetada, para poder recuperar aunque sea algo en los meses que quedan del año”.












